Alcudia de Monteagud ha sido siempre una tierra de maravillosos encantos. Enclavada en el corazón de los Filabres, toda su historia se caracteriza por ser tierra de acogimiento, de contrastes, de rincones entrañables con gentes auténticas, de buena gastronomía, de texturas rurales y guardiana de las mágicas luces almerienses. Pero si de algo puede presumir…